domingo, 7 de noviembre de 2010

Poemas de David Antonio Sorbille en Triptico en Kappa

DAVID ANTONIO SORBILLE


TRIPTICO EN KAPPA


EDITORIAL 3+1


AÑO 2000



“Quizá tan sólo sea una nube, una brisa
la misma ardiente música del mundo
oída siempre y sierre y siempre”

Enrique Molina


I


Espera
no busque más
vuelve tu rostro
muda tu ausencia
acaricia el alba invisible
intenta una vez más
ser tu propia fantasía



El tiempo inmóvil
en la noche furtiva
la abstracción posible
el presente y el futuro
la belleza instantánea
la fragilidad de los silencios
en un mundo que se quiebra
y se rehace incesantemente
en un éxtasis tempestuoso y febril



El viento habla
lleva incesantes mensajes
acuna ideas
resigna tentaciones
consagra voluntades
alimenta incendios
hasta en el último rincón
de nuestra ilimitada fantasía



El sueño alimenta
la magia creativa
de universos poéticos
mientras el juego indescifrable
de la pasión y la vida
nos convierte en testigos rigurosos
de un tiempo implacable



La soledad y la poesía
son partes del camino
hecho de errores y franquezas
en un ida y vuelta
de esfuerzos y caídas
con las manos llenas
de sensaciones y semillas
y el deseo intenso
de abrirme a la entrega
de tus brazos y tu amor



Por el estrecho camino de un sueño
vagan huéspedes de la noche
asiduos visitantes al extraño fulgor
de la vida y otras pasiones
que recorren mis versos alumbrados
por emociones y pequeños jardines
que se elevan como burbujas
de aire sensible y silencioso
como una cadena invisible
de manos abiertas a la ilusión
y a la necesidad de seguir pensando
con los ojos puestos en la mujer que amo



II

A Silvia

Esta mañana
el sol alumbró distinto
ni una sombra fue posible
encontrar en el jardín
las rosas abrieron
sus capullos
el limonero nos endulza
con el aroma de sus azahares
el cedrón estira orgulloso
sus ramas con hojas brillantes
todo parece distinto
mientras mis manos
se deslizan impetuosas
recorriendo el libro
en donde escribí
los versos más sentidos
aquellos que son semillas
que nos crecen de adentro
para agradecerle a la vida
la plenitud de tu gracia
que me alumbra de luz
esta mañana



En esta tarde de verano
estoy muy cerca del camino
de lajas entre pastos
que sin falta debo cortar
pero antes leo tus viejas cartas
dejando atrás el mundo inevitable
y apurando el tiempo de la primera vez
cuando estabas con tu preferido disfraz
de larga peluca amarilla
la cara pintada de varios colores
la nariz redonda y el moño grande
de lunares azules y rojos
la camisa de mil rayitas
los tiradores y el pantalón inmenso
como tus zapatos y tu alegría
en la reunión que animabas
para los chicos del barrio y entonces
mi presencia y la adorable sorpresa
que sólo en tus ojos puedo observar
igual que ahora cuando vienes hacia mí
abriéndote paso entre las viejas cartas
por el largo camino de nuestras vidas



A un hombre llamado Luis

El crepúsculo acusa su herida
en la tierra que abriga mi mano
de memorias dictadas por el corazón
ausente que palpita en el misterio
uno a uno sus pasos en la tarde
por el estrecho pasaje de la vida
acompañando la sombra de su alma
dando vueltas entre los árboles
en medio del silencio y el aire
alrededor del tiempo detenido
aferrado al último saludo
bienvenido en cada recuerdo
desde la mañana hasta la despedida
en el momento habitual de su visita
pidiendo permiso entero de sentimiento
siendo el padre que no se fue nunca



“Se necesita sólo
tu corazón”

Olga Orozco

Ni un minuto antes
ni un minuto después
estos versos te pertenecen
desde el mismo amanecer
cuando tus cabellos blancos
saludan el día
y tus manos generosas
convierten en melodía
el impulso firme
de tu amor sin tregua
abierto y sensible
de memoria clara
y brazos ilimitados
junto a tu compañero
mi padre poeta
con la suavidad del murmullo
de las aves de la vida
muy cerca muy cerca
más que todo en este tiempo
como el mismo cielo
te siento madre
en todas mis horas



III

A César Tiempo

La memoria no tiene pausas
en el momento de evocar
los tiempos de bohemia
y el recuerdo de un bar
que nos unió entre las mesas
sin conocernos y admirados
en el silencio de los hallazgos
que se agigantan y se nutren
de la mano de su arte
que en el siglo se abrió paso
a golpes de glosas y poemas
con la sencilla calidad
de los que tienen por virtud
una inmensa humildad



A Oliverio Girondo

Me deshago
me desangro
me vuelvo hago
me hago sangro
me crece el verbo
me asombra el tiempo
en palabras vanas
tinieblas juegan
escenarios nuevos
cambalaches viejos
vanas tinieblas
juegan palabras
de singular poeta
en escenarios viejos
y cambalaches nuevos



A Julio Cortázar

No será esta la primera
ni la última vez que camine
sobre sus mismos pasos
cruzando puentes en París
o en la Buenos Aires
que lo vio partir
con un mundo de palabras
bajo el brazo
sensible y erudito
hasta alcanzar imágenes
que transformaron la realidad
con el lenguaje coloquial
y la magia de sus símbolos
ascendiendo hasta la cima
de una lucha solidaria y justa
en que su voz fue la de muchos
desde la cúspide literaria
hasta la firmeza de su pasión
de decir las cosas por su nombre
y morir de pena y acompañado
por el leve sonido inmortal
de un concierto de Mozart



A Juan Ramón Jiménez

El día amanece distinto
como un sueño tras el olvido
desnudo en la voz de los vientos
acariciando la piel de las flores
en la serena y profunda armonía
que embellece de bondad
el remanso de su lirismo
sensible y exquisito
que desde Moguer cantó a la vida
con la paz del agua pura
en palabras hambrientas de eternidad
en el éxtasis del jardín luminoso
en la inmortal calidez de su Platero
y el desfile de sus penas
en racimos de versos
hechos de espuma y de mar
de silencios y alegrías
en el romance y el soneto
en la emotiva elegía
y la transparencia y el símbolo
que reúne a los poetas
a rendirle culto a su memoria



A Rafael Alberti

El último juglar ha caído
como caen las gaviotas
heridas en el mar
hasta amanecer en la costa
sobre el puerto bendecido
alumbrando el arenal
con antorchas y espadas
de sueños y batallas bíblicas
escapando del odio y del acero
glorificado en la memoria
entre coplas y sentencias
ascendiendo entre nubes
de versos rebeldes
martillando en las esquinas
de la poesía que combate
palmo a palmo en las calles
de las arboledas perdidas
compañero en la esperanza
soldado en la trinchera
quijote en la soledad
de los ideales sin dobleces
poeta más allá de todos los poetas



A José Pedroni

Al recordar aquellos versos
viene a mí como un pastor
la imagen que anuncia
la preñez cantada
de sus eternas nueve lunas
y la belleza augural
de las mañanas felices
en el campo que despierta
acariciado por el sol
y el trinar de los pájaros
que siembran con su vuelo
el viento amado y el agua
y la luz y el aire
fecundos elementos de la vida
exaltados con la infinita sencillez
que reúne la virtud del trigal
y la renaciente maravilla
inextinguible en sus emociones
en el trabajo y en el amor
a la tierra consagrada
y en la mística deslumbrante
de un verdadero poeta



A Raúl González Tuñón

De un puerto distante te saludo
tal vez más cerca de ese paraíso inexistente
que creció entre barrios y gaviotas
atadas a la gloria sin rumbo
de los festejados circos itinerantes
o soñando revoluciones de claveles
blindados por la imaginación sin tregua
en las crónicas de las sangrientas represiones
o las huelgas heroicas y lejanas
recurrentes en los versos consagrados
desde esta ciudad que alumbró tu memoria
como un puñal clavado en sus bajos fondos
orillando prostitutas y bohemios musicantes
hasta contemplar sin descanso al mundo
con la ilusión de una aventura empedernida
que le dio color eterno a tus palabras
tan proclives a exaltar el gusto y el tacto
o presagiar desde las barricadas
la liberación de las almas cautivas
por las sombras trágicas de la historia
de rodillas ante tu grandeza inolvidable
a un cuarto de siglo de tu último viaje